En muchos casos, la falta de experiencia y de conocimiento de familias con diferentes antecedentes por parte de los educadores y otros proveedores de servicios, hacen que el desarrollo de las relaciones con estas familias se dificulte y contribuya a que los servicios ofrecidos no sean utilizados (McLean, 1997). Afortunadamente los materiales diseñados para ayudar a los proveedores de servicios a ser más competentes interculturalmente están disponibles a través de una variedad de fuentes incluyendo bibliotecas públicas.
Basado en la definición de competencia cultural de Hains, Lynch y Winton (1997), la competencia "intercultural" se define como "la habilidad que tienen para relacionarse y comunicarse de manera efectiva los individuos que no comparten la misma cultura, etnicidad, idioma u otras variables importantes" (p.2). Los proveedores de servicios que están aprendiendo a ser más competentes interculturalmente comienzan a valorar las diferencias que existen entre las poblaciones de diversos antecedentes con las que trabajan a la vez que comienzan a servir de forma más efectiva a estas familias (Lynch & Hanson, 1998). Como parte de la definición de competencia intercultural se encuentra la capacidad de saber identificar los materiales pertinentes tanto cultural como lingüísticamente que serán útiles para los padres y miembros de familia.
Incluso entre los proveedores de servicios y maestros que son competentes interculturalmente, en ocasiones, la selección de materiales para distribuir a las familias no es tarea fácil. Esta edición se propone ayudar a identificar y a seleccionar materiales apropiados tanto cultural como lingüísticamente (ej. libros, folletos, artículos y otros medios de comunicación) para el uso de padres y demás miembros de la familia.
Marzo 2000
¿Por dónde empezar?
Algunos materiales relacionados con la educación y la crianza que son creados para familias con niños pequeños proveen información cultural y lingüística adecuadas. Sin embargo, otros materiales pueden parecer apropiados pero contienen información que puede resultar ofensiva para las familias. ¿Cómo los proveedores de servicios pueden identificar y seleccionar el material apropiado? Entre los métodos para empezar este proceso están los siguientes:
- Conózcase usted mismo. Dedique tiempo a conocer sobre sus ancestros y su propia cultura. A primera vista las actividades de su familia pueden parecer similares al resto de su comunidad. Sin embargo, entre las familias existen diferencias que no parecieran ser "culturales." Por ejemplo, en muchas familias está presente una fuerte ética de trabajo cuyas raíces residen en tradiciones culturales específicas. Intente aprender más sobre la historia de sus propios ancestros. ¿En dónde han vivido? Si son inmigrantes en este país, ¿por qué vinieron? Si usted se reconoce como "uno de muchos" es probable que acepte más fácilmente las costumbres y valores culturales de los demás y reconozca que tienen el mismo grado de validez que los suyos.
- Trate de conocer lo más que pueda sobre la cultura de las personas con las que trabaja. Conozca las creencias, valores y tradiciones de estas personas. ¿Existen logros específicos de los que la comunidad o la familia se sientan orgullosos? ¿En la opinión de ellos, cuáles son las cosas más importantes que sus niños deben aprender? ¿Quiénes son los miembros de sus familias y cuáles son sus roles? ¿Cómo ven su rol de padres? Determine si existen elementos de la cultura de estas personas que protegen de extraños, y descubra las razones de esta actitud defensiva y la manera en que ésto afecta la intervención. Familiarícese con las preocupaciones de ellos sobre los estereotipos, los prejuicios y la discriminación. ¿Cuál es su experiencia con respecto a las instituciones educativas, de salud o de asistencia pública? ¿En qué medida la experiencia con estos servicios afecta su disposición para aceptar servicios? Recuerde que las respuestas a estas preguntas varían de familia en familia dependiendo de otros factores como el ambiente o el ingreso.
¿Cuánto difieren las familias en una misma cultura?
Las familias siguen las tradiciones culturales o los patrones de crianza con diferentes niveles de intensidad, basados en una serie de factores que incluyen: 1) el idioma primario que la familia utiliza en la comunidad y en la casa, 2) el nivel de educación de la familia, 3) la afiliación religiosa de la familia, 4) el país de origen de la familia, 5) la cantidad de tiempo que la familia ha vivido en los Estados Unidos, 6) el grado de asimilación cultural, y 7) dónde actualmente reside la familia. Recuerde que estos factores no deben examinarse aisladamente, por el contrario, muchos factores actúan en conjunto para influir los patrones de crianza.
Existen grandes diferencias dentro de la cultura pero, en comparación con otros aspectos, el ingreso económico es el indicador más fuerte de las preferencias y metas de la familia. Es importante indicar que no todas las familias se sienten cómodas ofreciendo información específica y personal. Puede ser de ayuda el ser presentado a la familia por alguien que pertenezca a la misma cultura de la familia o a quien la familia conozca bien y así comenzar el trato de manera positiva y relajada. Aquellos que trabajan con familias serán más efectivos cuando conozcan y determinen el nivel de comodidad dentro del cual las familias compartirán sus historias.
¿De qué debo estar pendiente?Más allá de las consideraciones generales se encuentran las limitaciones y los beneficios de los materiales que se desean distribuir. Puede evaluar la pertinencia del material preguntándose lo siguiente:
- ¿La publicación, el video o el audio toman en consideración suposiciones implícitas o explícitas, valores o creencias que son apropiados o potencialmente problemáticos para la familia receptora? Por ejemplo, ¿asume el material que la madre es la que toma las decisiones en el hogar? ¿Fomenta o toma por sentada la idea de que en diferentes culturas los miembros de la familia asumen un rol activo en la educación de los niños y en las actividades de la escuela y que, por ende, este rol activo se manifiesta de la misma manera en diferentes culturas? Estas predisposiciones pueden llevar a los proveedores de servicios a creer que los padres que no acuden a las reuniones del PTA y otras actividades, lo hacen porque no les importa, cuando en realidad, les importa pero demuestran su preocupación de otra manera. Algunos pueden pensar que un 'rol activo' significa ser miembro del PTA, mientras para otros significa asegurarse de que sus hijos cumplan con las tareas. Aún, otras personas pueden pensar que significa infundir valores que demuestren respeto a la autoridad.
- ¿Está la información presentada en un formato que apela a la familia? Por ejemplo, si para la familia el modo preferible de tener acceso a la información es a través de medios visuales o auditivos, ¿provee usted la información disponible en versiones audio-visuales?
- ¿En términos del nivel de complicación, el material es apropiado para la familia receptora? Por ejemplo, ¿la información está organizada y presentada de manera tal que un miembro de la familia con menos de seis años de escolaridad pueda beneficiarse? ¿Está la información presentada de manera tal que la familia pueda encontrar el material ofensivo y condescendiente?
- ¿Están los términos técnicos y jerga explicados de forma efectiva? Por ejemplo, ¿incluye la publicación un glosario con los términos más frecuentemente usados?
- ¿Los estudios de casos, las láminas y las gráficas apelan a la familia receptora? Por ejemplo, ¿se presentan en las imágenes grupos diversificados de personas? ¿Sugieren estas imágenes un enfoque contemporáneo o no estereotípico de diferentes familias?
¿Qué hay de los materiales traducidos?
A menudo los materiales desarrollados para las personas que hablan inglés son traducidos a otro idioma para ser utilizados por otras comunidades (ej. de inglés a español). Hay una suposición implícita pero errónea de que el material traducido será automáticamente adecuado para estas comunidades. Sin embargo, al igual que los materiales en inglés, los materiales traducidos deben ser revisados cuidadosamente para evaluar su adecuación cultural y lingüística. En algunas ocasiones, la persona que traduce el material del inglés no está familiarizada con las ideas educativas y su aplicación en la intervención, lo que puede resultar en que el material tampoco sea atinado en este sentido. Finalmente, los proveedores de servicios deben familiarizarse con el dialecto usado dentro de una comunidad dada. Los materiales traducidos al español para la comunidad méxico-americana pueden no ser apropiados para la comunidad puertorriqueña. Encontrar gente que ayude a revisar el material traducido puede prevenir malos entendidos y desinformación entre usted y las familias con las que trabaja.
¿Qué hay sobre la adaptación de materiales?
Los proveedores de servicios pueden encontrar que una publicación tiene puntos importantes pero necesita ser adaptada de manera que sea más provechosa. Por ejemplo, los libros o manuales muy extensos pueden ser revisados, acortados y presentados por capítulos separados (tener en consideración los derechos de autor). Se pueden desarrollar folletos o guías para ayudar a los padres a aplicar los conceptos presentados en la publicación a su propia situación. El uso de avisos impresos acerca de los recursos locales o explicando términos o jerga son también útiles.
Conclusión
Estar al día en los recursos apropiados tanto cultural como lingüísticamente no es tarea fácil. Banks (1998) señala que históricamente los valores y los sistemas de conocimiento de los investigadores tradicionales han sido juzgados como culturalmente objetivos, neutrales y universales. Las ideas culturalmente inadecuadas de corte tradicional que se han institucionalizado en programas bien intencionados, pueden perjudicar y marginar a determinados grupos (ej. familias con escasos recursos o personas de color).
Los proveedores de servicios que adquieren competencia intercultural y que recopilan información sobre los materiales disponibles en cuanto a la adecuación cultural y lingüística para ser usados con familias en sus comunidades, tienen más probabilidad de éxito en su trabajo que los proveedores de servicios o maestros que no hacen lo mismo. La revisión cuidadosa de los materiales a usarse con la familia es esencial. Un recurso en particular no puede satisfacer todas las necesidades de una familia pero, en algunos casos, estos materiales pueden ser adaptados para que sean más útiles.
Para más información
Banks, J. (1998). The lives and values of researchers: Implications for educating citizens in a multicultural society. Educational Researcher, 27(7), 4-17.
Children's Defense Fund. (1998). The state of America's children: Yearbook 1998. Washington, DC: Author. ED 418 794.
Garcia, E. E., McLaughlin, B., Spodek, B., & Saracho, O. N. (Eds.). (1995). Yearbook in early childhood education: Vol. 6. Meeting the challenge of linguistic and cultural diversity in early childhood education. New York: Teachers College Press. ED 393 560.
Hains, A. H., Lynch, E. W., & Winton, P. J. (1997). Cultural competence: A review of the literature. Unpublished manuscript, CLAS Early Childhood Research Institute, Champaign, IL.
Hanson, M. J. (1990). Final report: California early intervention personnel study project. San Francisco, CA: San Francisco State University, Department of Special Education.
Lynch, E. W., & Hanson, M. J. (Eds.). (1998). Developing cross-cultural competence: A guide for working with children and their families (2nd ed.). Baltimore, MD: Paul Brookes. ED 346 190.
McLean, M. M. (1997). Family/professional relationship: Service utilization. Unpublished manuscript, CLAS Early Childhood Research Institute, Champaign, IL.
U.S. Bureau of the Census. (1996). U.S. Census Bureau: The official statistics [Online]. Available: http://www.census.gov/ [1998, October 28].

