Los niños entre los 5 y 14 años de edad pasan hasta el 80% de su tiempo fuera de la escuela. Estas horas representan una oportunidad de ayudarlos a crecer y a adquirir importantes habilidades sociales, emocionales, cognitivas y físicas, además de ayudarlos a desarrollar intereses para toda la vida. Este tiempo también puede utilizarse para ofrecer apoyo en los retos académicos que enfrentan los niños todos los días en la escuela.
noviembre 2002
¿Qué es un programa de enriquecimiento?
La publicación Quality Standards (Normas de Calidad) del National School-Age Care Alliance (Alianza Nacional del Cuidado para la Edad Escolar, o NSACA) (Roman, 1998) describe las mejores prácticas de programas fuera del horario escolar. Las normas de NSACA especifican que los "niños [deben] tener la oportunidad de participar en actividades de enriquecimiento que pueden fomentar las habilidades básicas y el pensamiento a nivel superior." Ejemplos de actividades de enriquecimiento incluyen el trabajo grupal en proyectos de ciencia, los juegos matemáticos y el estudio de plantas y animales además de oportunidades de crear un periódico, escribir una obra de teatro, abordar las tareas, utilizar la computadora o participar en grupos o clubes de intereses especiales. Los programas de alta calidad también proveen tiempo y espacio para que los niños desarrollen proyectos y producciones de largo plazo (Roman, 1998).
Este Digest examina dos categorías amplias de programas de enriquecimiento--los extracurriculares y de enriquecimiento académico--y discute oportunidades de financiamiento para los programas.
Actividades extracurriculares
La teoría de inteligencias múltiples desarrollada por Gardner (1993) expande nuestro entendimiento sobre cómo los seres humanos aprenden y realizan su potencial. La instrucción del salón de clase se enfoca principalmente en las inteligencias lógica y matemática. Al valerse de las inteligencias que no se utilizan suficientemente, como la inteligencia musical, las actividades extracurriculares pueden fomentar el desarrollo de habilidades e intereses que no se cultivan plenamente durante el día escolar. Las actividades extracurriculares parecen ofrecer el desarrollo de habilidades sociales y de liderazgo. Se ha mostrado que estas habilidades resultan en una mayor auto-estima y aspiraciones elevadas tanto en situaciones académicas inmediatas como en la búsqueda de carreras profesionales de largo plazo (Carns et al., 1995).
Mientras que las lecciones y clases extracurriculares siempre han formado parte de la vida de niños de familias adineradas en los suburbios, actualmente la atención se enfoca en la importancia de programas de "enriquecimiento" en la vida de todos los niños (U.S. Department of Education & U.S. Department of Justice, 1998).
La provisión de actividades extracurriculares varía. Los programas que se ofrecen después del día escolar pueden proveer actividades adicionales un día a la semana que fomenten intereses especiales como la fotografía, el ajedrez o proyectos prácticos de matemática y ciencias. Tales actividades pueden ser ofrecidas por el personal regular del programa, voluntarios o "peritos" invitados de museos, centros de artes o escuelas de música de la comunidad.
Por ejemplo, en Santa Fe, Nuevo México, el programa Art Moves Us (El Arte Nos Mueve) utiliza los talentos de más de 750 jóvenes locales entre los 7 y los 23 años de edad para investigar, diseñar, planificar y realizar pinturas murales públicas. Al contribuir con un equipo cooperativo de otros artistas jóvenes y adultos, la gente joven aprende acerca de las técnicas de obrar en un medio artístico particular y de la transformación de ideas sobre la vida en su comunidad en imágenes exhibidas en el transporte público y vehículos de la municipalidad (Heath y Roach, 1998). La Virtual Y, una colaboración entre la YMCA (Asociación Cristiana de Varones Jóvenes), escuelas y asociaciones de padres y maestros, ha llevado el currículo tradicional de la Y a las escuelas de la ciudad de New York. Este programa, fundamentado en actividades que fomentan el alfabetismo, también permite que los niños utilicen el gimnasio y otras instalaciones dentro del edificio escolar (U.S. Department of Education & U.S. Department of Justice, 1998).
Tales colaboraciones creativas entre programas extra-escolares, escuelas y organizaciones comunitarias van aumentando las oportunidades de tener acceso a actividades extracurriculares para todos los niños de edad escolar.
Otra manera de desafiar a los niños y jóvenes después de la escuela, es la de profundizar su aprendizaje acerca de sí mismos, su comunidad y el mundo más allá de ésta. Los programas de mentores y de aprendizaje mediante el servicio pueden ofrecer a los jóvenes la oportunidad de explorar una variedad de ambientes laborales. Además, los estudiantes con bajo desempeño académico escolar pueden encontrar una esfera en la que se sientan competentes (Miller, 1998). Citizens Schools (Escuelas de Ciudadanos), una corporación sin fines de lucro, combina con éxito los programas de mentores con los de servicio. Por medio de su Apprenticeship Curriculum (Currículo de Aprendices), los niños trabajan directamente con los mejores artistas, artesanos y tenderos. Estos mentores ayudan a los jóvenes a desarrollar productos útiles y de buena calidad o funciones inspiradoras que sean un servicio a su comunidad (U.S. Department of Education & U.S. Department of Justice, 1998).
Programas de enriquecimiento académico
Cada vez más padres desean que los programas después de la escuela ofrezcan ayuda con las tareas. O'Connor y McGuire (1998) advierten, sin embargo, que se necesita un equilibrio entre las tareas de remediación y el aprendizaje informal para motivar y desafiar a los niños. Después de un día escolar lleno de actividad, los niños necesitan tiempo para aliviar las tensiones, comer una merienda, jugar con los amigos y construir relaciones consistentes con adultos cariñosos y competentes. Estas horas no sólo proveen el tiempo para cumplir las necesidades diarias de hacer las tareas y practicar las habilidades académicas, sino también una oportunidad de desarrollar los talentos y pasatiempos que enriquezcan las vidas de los niños a largo plazo.
LA's BEST--"Better Educated Students for Tomorrow" (Estudiantes Mejor Educados para el Mañana)--toma en serio el mandato de "equilibrio." Mientras el objetivo general del programa es el de aumentar los logros académicos de 5.000 niños en el distrito escolar llamado Los Angeles Unified School District, se ofrecen también muchas actividades de enriquecimiento como la computación, la música, ferias de ciencia, camping, producciones de video y excursiones educativas. Un estudio de 1995 por el UCLA Center for the Study of Evaluation (Centro para el Estudio de la Evaluación de la Universidad de California en Los Angeles) halló que los niños que participaban en LA's BEST tuvieron más adelantos en las calificaciones que los niños en un grupo de control (Brooks, Mojia y Land, 1995).
En un momento en que la vanguardia de la reforma escolar llama al desarrollo de habilidades básicas, la excelencia académica y los exámenes estandarizados, el número de programas de enriquecimiento académico está aumentando. Voyager, Mindsurfing USA de Sylvan Learning System y EXPLORE son empresas con fines de lucro que ofrecen a los distritos escolares currículos hechos, liderados por maestros o por la escuela, los cuales pueden extender el día escolar hasta 3 horas. Las fuerzas armadas, la organización más grande que ofrece programas fuera del horario escolar, también ha establecido centros de tareas como parte de los servicios de mentores, intervención y apoyo provistos a niños y jóvenes durante las horas en que sus padres trabajan. La capacitación al personal y a voluntarios para la implementación de estos programas académicos es clave para su éxito. La Fundación BELL, que ofrece tutores a niños de bajos ingresos, exige que aquellos asistan a un programa de orientación de 2 días además de talleres mensuales de capacitación (O'Connor y McGuire, 1998).
Financiamiento
Los programas de enriquecimiento normalmente se ofrecen por un precio y son más accesibles para familias de medianos y altos recursos. La Iniciativa MOST (Making the Most of Out-of-School Time--Sacar el Mayor Provecho del Tiempo Fuera de la Escuela), no obstante, ha demostrado que la colaboración comunitaria puede aumentar las opciones para extender oportunidades fuera del día escolar para todos los niños. Las ciudades de Boston, Chicago y Seattle han desarrollado estrategias de financiamiento innovadoras para apoyar programas de enriquecimiento (Halpern, Spielberger y Robb, 1998). Por ejemplo, la Iniciativa 2:00-to-6:00 de Boston apoyó nuevos programas en las escuelas públicas, utilizando influencia para obtener más de 3 millones de dólares de fuentes públicas y privadas y aumentar el número de niños servidos y también trabajó con el Private Industry Council (Concilio de la Industria Privada) para crear más de 600 empleos después de la escuela para estudiantes de la secundaria.
El programa de verano Art WORKS de Tucson, Arizona, de capacitación laboral para adolescentes que corren riesgo, ilustra cómo los presupuestos de variadas agencias públicas pueden apoyar un programa de artes. Un proyecto reciente de Art WORKS destinado a mejorar barrios de viviendas públicas pagó a los jóvenes por diseñar, construir e instalar 100 mosaicos en el exterior de un edificio de 34 apartamentos y reemplazar de manera permanente el graffiti que plagaba el barrio. Las siguientes organizaciones proveen fondos para este programa: Tucson Transportation Department (Departamento de Transporte de Tucson), Community Development Block Grant (Concesión en Bloque de Desarrollo Comunitario), U.S. Department of Housing and Urban Development (HUD--Departamento de Viviendas y Desarrollo Urbano de EE.UU.), fondos de Housing Rehabilitation (Rehabilitación de Viviendas) y Drug Prevention (Prevención del Abuso de la Droga), el impuesto de golf de la ciudad de Tucson, fondos del Título I de Escuelas y presupuestos para la construcción, Pima County Parks and Recreation (Servicio de Parques y Recreación del Condado Pima), Highway User Revenue Fund (Fondo de Rentas de Usuarios de Carreteras) y corporaciones y fundaciones privadas.
El programa 21st Century Community Learning Centers (Centros Comunitarios de Aprendizaje del Siglo XXI), financiado mediante el U.S. Department of Education (Departamento de Educación de EE.UU.), posibilita que las escuelas queden abiertas hasta más tarde, ofrece a los niños un lugar seguro, provee tutela intensiva en las habilidades básicas, la prevención del abuso de drogas y la violencia y ofrece consejería. El programa también aporta oportunidades de participar en recreación supervisada, coros, música instrumental y artes, la educación de tecnología y programas y servicios para niños y jóvenes con discapacidades. Una asociación privada mediante la Fundación MOTT apoya y capacita al personal de estos programas (U.S. Department of Education & U.S. Department of Justice, 1998).
Conclusión
Los programas de horario extra-escolar ofrecen oportunidades a los jóvenes adolescentes de aprender habilidades que no suelen adquirirse en la escuela, como las de atletismo y de realización artística. Los programas también pueden extender y enriquecer las habilidades académicas posibilitando la participación en un club de debate o de computadoras. En algunos casos, tales experiencias conducen al desarrollo de intereses o carreras profesionales de toda la vida. Pero lo que tal vez sea más importante es el sentido de aptitud y afiliación que puede florecer durante el horario extra-escolar y que representa el mejor motivo para los programas de enriquecimiento (Miller, 1998).
Traducción: Berkeley Hinrichs
Para más información
Brooks, P. E., Mojia, C. M. y Land, R. E. (1995). Longitudinal study of LAs BEST after school education and enrichment program, 1992-94. Los Angeles: Center for the Study of Evaluation, University of California.
Carns, A., Carns, M., Wooten, H., Jones, L., Raffield, P. y Heitkamp, J. (1995). Extracurricular activities: Are they beneficial? Texas Counseling Association Journal, 23(2), 37-45.
Gardner, H. (1993). Multiple intelligences: The theory in practice. New York: Basic Books.
Halpern, R., Spielberger, J. y Robb, S. (1998). Making the Most of Out-of-School Time, executive summary: Interim findings from an evaluation conducted by Chapin Hall Center for Children at the University of Chicago. New York: DeWitt Wallace-Readers Digest Fund.
Heath, S. B., y Roach, A. A. (1998). The arts in the nonschool hours. Menlo Park, CA: Carnegie Foundation for the Advancement of Teaching.
Miller, B. (1998). Border zones: Out of school time and young adolescents. Unpublished paper. Wellesley, MA: National Institute on Out-of-School Time.
OConnor, S., y McGuire, K. (1998). Homework assistance and out-of-school time: Filling the need, finding the balance. Wellesley, MA: National Institute on Out-of-School Time.
Posner, J. K., y Vandell, D. L. (1994). Low-income childrens after-school care. Are there beneficial effects of after-school programs? Child Development, 65(2), 440-456. EJ 483 924.
Roman, J. (Ed.). (1998). The NSACA standards for quality school-age care. Boston, MA: National School-Age Care Alliance. (Also available: http://www.nsaca.org/ws/Nsaca/Public/Pages/StandardsGlance.htm) Editor's Note: this url is no longer active.
Steinberg, J., Riley, D. y Todd, C. (1993). Preventing problem behaviors and raising academic performance in the nations youth: The impacts of 71 school-age child care programs supported by the CES Youth-at-Risk Initiative. Urbana: University of Illinois and the University of Wisconsin Center for Action on the Family.
U.S.
Department of Education y U.S. Department of Justice.
(1998). Safe and smart: Making after-school hours work
for kids. Washington, DC: U.S. Department of Education,
Partnership for Family Involvement in Education. ED
419 303. (Also available: http://www2.ed.gov/pubs/SafeandSmart/).

